
Esta historia que nos interesa, tiene su principio en los albores del tiempo, cuando el concepto de tiempo todavía no existía, fue en ese momento cuando la primera conciencia despertó a un infinito increíblemente aburrido; veía para acá, nada, veía para allá, nada… como era de esperarse esta conciencia se desesperó y comenzó a mentar madres: Que si el vacío estaba muy vacío, que si no podía ver nada, que si quería respirar, que como no había tiempo no sabia si mentaba madres por minuto o cada 10…
Pero sus quejas de ardilla chillona fueron escuchadas por Dios, que con tal de dejar de escuchar su voz, decidió ver que quería este quejón que ya hasta pancartas tenía (de dónde sacó el material para su creación es cosa que incluso al Altísimo Señor asombró).
Primero el quejitas exigía un nombre, el Señor se lo dio, lo nombró
Alambraciocaidodelavelatitilante, como era de esperarse Alambraciocaidodelavelatitilante se quejó que su nombre era muy largo, que costaba trabajo decirlo rápido y que insinuaba con ese nombre, así que el Señor en su infinita desesperación díjole:
“¡Cabrón Simplemente Al, di Simplemente Al!”, a pesar de que le encontró nuevas quejas a lo que le dijo el Señor, decidió callarlas (nunca ha sido prudente contrariar a un ser Omnipotente).
Después, el Señor le preguntó que si con eso se quedaría callado, a lo que Simplemente Al respondió entregando un pliego petitorio de cerca de 12,500 peticiones, a las cuales el Señor intentó dar pronta respuesta en horario de oficina, dando paso a la creación del tiempo.
Unos cuantos eones después, el Señor se metió en la creación del Universo que conocemos, dejando al quejoso relegado y atascado en un sinfín de trabas burocráticas.
Sucedió lo conocido por todos, llego Adán bla, bla, bla, el Satanás se rebeló bla, bla, bla, el quejoso seguía rellenando formas celestiales por centuplicado bla, bla, bla y a Satanás se le ocurrió una manera de irritar al Señor y fue el mandar al quejoso a la Tierra, un intricado plan, malignos subterfugios se llevaron a cabo, sobornos a autoridades celestiales, caída del sistemas de elecciones, se planeó el nacimiento del Peje y cuando todo estaba punto y Satanás se dirigía a hablar con
Al,
Al vio pasar a Eva…

……….y nació la lujuria.
Fue entonces cuando
Al bajó a la Tierra, se hizo de un cuerpo que pasó a tomar prestado del

depósito de Adanes, peeeeeero se equivocó y tomó el traje del Adán de 40 años, resignado, llegó al paraíso terrenal sólo para descubrir que sus únicos dos habitantes la habían calabaceado y habían pecado, entonces dijo: “
Pendejos, yo no me voy a juntar con personas tan pendejas” dio media vuelta y comenzó a caminar en dirección opuesta a la de la primigenia pareja. Sólo después de una caminata de 20 años se dio cuenta que no había mas gente.
Frustrado y un poco apenado por su error, buscó refugio dentro de una cueva pa echarse un coyotito… 15 minutos después de saciar su lasciva lujuria, el coyote salía de la cueva con una cadera dislocada y con sus nuevos aullidos…. (cabe mencionar que los coyotes solían hablar mas elocuentemente que cualquier político dorapíldora hasta que este coyote conoció a Al y quedó traumatizado).
Después del coyote, Al tuvo sueño y se quedó dormido, pero para alguien que se había pasado eones quejándose el primer sueño que se echó duró años y años y años, y Al quedo encerrado… hasta el diluvio.
Y sucedió que el Señor mandó a llover durante 40 días y 40 noches y dijo: “¡Ahóguense desgraciados!”, mientras que
Simplemente Al dormía tranquilo en su cueva, hasta que el agua se empezó a filtrar y despertó sobresaltado y dijo: “¡¡¡¡¡¡Ay pinché agua, moja!!!!!!!!!!!!!!! He de

encontrar como sobrevivir a esto” y salió de su cueva pa divisar a lo lejos un barco enorme al que le hizo señas.
Dentro del barco Noé le dijo a su familia: “¡Miren!, un hombre en la cueva, debemos salvarlo, el Señor lo quiere así, de no ser así el Señor lo hubiera ahogado”. Y emprendieron el curso para rescatar a ese singular personaje, mientras una voz celestial gritaba: ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡No mames Noé, hijo de tu pelona madre (la señora sufría de alopecia), a ese wey no!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!.
Noé turbado volteó al cielo y tras un momento de duda, se volvió a sus hijos e hijas y les dijo: “No teman pequeños, esa debe de ser la voz del Diablo, el Señor no es cruel y más importante aún, no creo que quisiera que cometiéramos incesto pa repoblar el mundo”.
Fue así que, desoyendo al Señor (que en su rabieta comenzó a planear la creación de perredistas), rescataron a
Simplemente Al. Como era de esperarse desde el momento que

subió al barco empezó a quejarse, quejarse y quejarse, que si el barco era de contrachapado, que si los elefantes estaban re-feos, que si Noé tenia una barbota, hasta que Noé encontró la solución, bueno, mejor dicho, la solución la encontró
Al solito al ver a las hijas de Noé y empezar a engatusarlas pa repoblar el planeta, y Noé simplemente navegó con bandera de pendejo.